El deseo de una mayor integración y colaboración entre los Consejos Ejecutivos Nacionales de los países de nuestra región ha marcado diversas iniciativas que nos han llevado a constituir una coordinación. Ya en los 90’s podemos encontrar indicios de ello en la llamada Mesa de Servicio Latinoamericana. Cada dos años un país de la región era anfitrión de un encuentro presencial de delegados de la región y durante los dos años siguientes el país coordinaba el intercambio de información y la motivación a programas de formación e intercambio y trabajo conjunto. Por diversos motivos esa instancia se fue debilitando, pero perduró el deseo de coordinar y trabajar en conjunto en la región.





