Asamblea Panafricana de la CVX | Mi testimonio personal Shimelis Biratu, CVX en Etiopía
Participar en la Asamblea Panafricana de la CVX en Gaborone fue una experiencia profundamente enriquecedora y transformadora para mí. Desde el principio, el ambiente de hospitalidad y fraternidad generó un verdadero sentido de pertenencia. La asamblea estuvo marcada por aportes constructivos, compartires significativos y conversaciones espiritualmente enriquecedoras que invitaron a una reflexión profunda y al crecimiento personal. Uno de los momentos más significativos fue la caminata de la empatía, que nos permitió encontrarnos realmente con las historias y luchas de los demás; una experiencia que dejó en mí una imagen duradera de interconexión y de las semillas de esperanza que nos unen como una sola familia CVX africana.
Este encuentro me ayudó a ver con mayor claridad cómo se mueve el Espíritu a través del discernimiento comunitario. Los procesos de oración y los métodos utilizados durante la asamblea me inspiraron a llevar este mismo espíritu de escucha y discernimiento a nuestras comunidades en Etiopía. Me sentí llamado a ayudar a crear más espacios para la reflexión colectiva, la oración profunda y la toma de decisiones compartida, para que nuestra misión brote verdaderamente de la escucha atenta a Dios y entre nosotros. La experiencia me reafirmó en la belleza de la humildad y el servicio que se encuentran en el corazón de nuestra vocación CVX.
Estoy profundamente agradecido con los organizadores y facilitadores, cuya paciencia, generosidad y espíritu alegre sostuvieron toda la asamblea. La inclusión de misas parroquiales, intercambios culturales y los compartires en pequeños grupos hicieron del evento una experiencia integral y llena de vida. Recomiendo encarecidamente que se continúe con este tipo de encuentros, especialmente los grupos pequeños y la caminata de la empatía, ya que ofrecen un espacio seguro y lleno de gracia para una conexión genuina y un crecimiento interior. La Asamblea de Gaborone quedará como un recuerdo entrañable y una luz que guía mi camino como miembro de la CVX.






