“Al servicio del Reino para salir y dar fruto“
Hace 35 años: XI Asamblea Mundial – Guadalajara, 29 de agosto al 7 de septiembre de 1990. 147 delegados y observadores de 51 países se reunieron durante 10 días en un espacio de discernimiento, oración y trabajo comunitario.
Fueron días para compartir realidades y avanzar juntos en la reflexión sobre cómo vivir la vocación de la CVX al servicio del Reino.
Una jornada típica amalgamaba: oración grupal por idioma, charla de apertura, tiempo de reflexión y oración personal, y compartir en grupos de escucha.
Asimismo, por la tarde se leían y comentaban los Principios Generales en etapa de revisión, relacionándolos con el tema del día. Cada comunidad nacional compartía sus experiencias de consolación y desolación, lo que permitió a todos reconocer y valorar lo que estaba ocurriendo en este proceso. A través de un camino de discernimiento, la Asamblea votó y aprobó el texto revisado de los Principios Generales.
La gracia y el llamado de la Asamblea Mundial – Guadalajara
- La gracia de Dios no es un atributo que poseamos por derecho propio. Es una cualidad de nuestra relación con el Señor. La gracia se desarrolla en esa relación y, por tanto, es necesariamente histórica, encarnada en nuestra realidad cultural actual, y condicionada por las necesidades y capacidades de nuestra etapa en este camino con el Señor.
- La gracia tiene un propósito histórico…
Durante estos días, a través de esfuerzos imperfectos, se ha experimentado la gracia de saberse movidos por el deseo de servir con Cristo en la obra del Reino, y haber sido confirmados en este llamado. Al mismo tiempo, se reconoce la necesidad de crecer en unidad y en libertad espiritual, como comunidad de discípulos.
Esta gracia será especialmente importante para la forma en que se acojan y vivan los Principios Generales y Normas Generales revisados. Se necesitan las energías creativas de toda la comunidad mundial para avanzar en este camino y crecer en la eficacia de nuestro servicio comunitario al Reino.









